Autor: Cornelia Funke
Editorial: Siruela
Tapa Rústica
663 Páginas
2ª Parte Trilogía Mundo de Tinta
La vida parece que vuelve a ser apacible en la casa de tía Elinor y en su fascinante biblioteca, o con el regreso de Resa, o con Mo (Lengua de Brujo) de nuevo encuadernando y «sanando» libros enfermos… pero el peligro vuelve a acechar tras las páginas y en el jardín.
Meggie, que ha heredado de su padre Lengua de Brujo el don de dar vida a los personajes de los libros cuando lee en voz alta, tampoco será abandonada por la magia en esta aventura… y un nuevo viaje dará comienzo. Meggie partirá hacia el Mundo de Tinta en compañía de Farid con la intención de prevenir a Dedo Polvoriento, pues el cruel Basta y la malvada Mortola no andan muy lejos… Además, por fin conocerá al Príncipe Orondo, a Cósimo el Guapo, al Príncipe Negro y a su oso y el Bosque Impenetrable. Y, cómo no, también le gustaría reencontrarse con las hadas azules, con los elfos de fuego y, como es natural, con Fenoglio, que quizá pueda devolverla al mundo real mediante la escritura. ¿O quizá no?.
Es el segundo libro de la Trilogía Mundo de Tinta
La primera entrega, Corazón de Tinta, me gustó, más no es un imprescindible. Este ha superado con creces al primero.
En esta ocasión nos trasladamos al Mundo de Tinta y comprendemos al fin la añoranza de Dedo Polvoriento durante los diez años que estuvo atrapado en nuestro mundo.
Estar en el mundo de Tinta es como estar en plena edad media, una edad media con hadas y duendes.
Todo rebosa magia, exuberancia, al igual que Meggie, estas en un mundo que no conoces pero que has sentido tuyo toda tu vida.
Mientras lees, te parece oír la música de los juglares, los cascos de los caballos por los adoquines camino al castill ode Umbra. Y el fuego, fuego bailando al son de Dedo Polvoriento, lo ves hablándo con él, susurrándole, como dos amantes que han pasado años sin verse y al fin se reencuentran.
El narrador no describe todos los sentimientos de los personajes, tan solo nos habre la puerta para que los vivamos nosotros mismos.
Para mí ha superado con creces al primer libro, siendo más mágico, y también más dramático. Un terrible sorpresa nos espera al final del libro.
Hoy mismo empezaré el tercer título, Muerte de Tinta, que da final a esta trilogía en la que las palabras son capaces de cobrar vida.
BSO del Post: Costa da Morte – Luar na Lubre