Esta es una receta que hice ayer para que mi marido se llevase al trabajo y hoy me ha llamado diciendo que estaba buenísima.
Es perfecta cuando quieres hacer algo sencillo, sin necesidad de ir a comprar ingredientes y muy muy sabroso. Es además una receta base, pudiendo cambiar el tipo de carne.
Ingredientes
Filete de ternera o bistéc
harina (maicena para los celíacos)
1 cebolla
2 ajos
1/2 vaso de vino blanco
1 vaso de caldo de pollo
rúcuma (o azafrán o colorante alimentício)
comino molido (o pimienta)
Preparación
Carne
Cortar los filetes a dados y enharinarlos
Freírlos en una sartén
Reservar
Salsa
Picar la cebolla y los ajos
En una sartén pochar a fuego lento la cebolla y los ajos
Echar medio vaso de vino blanco, un vaso de caldo de pollo, una pizca de cúrcuma y una pizca de comino molido.
En caso de no tener estas especias substituir la cúrcuma por azafrán o colorante y el comino por un poco de pimienta molida. De hecho esta primera vez lo he probado con el colorante y la pimienta y como digo quedó exquisita.
Remover para que se evapore un poco el alcohol y se mezclen los ingredientes.
Batir la salsa
Echar la salsa en la sartén y dejar hervir 10 – 15 minutos hasta que rebaje.
Si queremos que la salsa adquiera más gusto de carne, hacer este último paso en la misma sartén en la que hemos echo la carne.
Riquísima y facilísima, así es como defino esta receta que pasa a ser un plato habitual en mi mesa.
Va dedicada a mi hermano, estoy segura que si la prueba le encanta!
Ingredientes
2 Cebollas
pechugas de pollo fileteadas
almendras tostadas
vino blanco
caldo de verduras o de pollo
Preparación
Cortar las cebollas por la mitad y a continuación en tiras. Separar las tiras con la mano.
Cortar los filetes de pechuga en tiras y trozos pequeños y salar.
En una sartén con bastante aceite freímos las cebollas a fuego medio-alto y vamos removiendo para que no se pegue.
Cuando la cebolla esté muy pochada y transparente añadimos el pollo y las almendras peladas. Aquí podemos bajar el fuego a medio.

Costará que el pollo y la cebolla cojan color porque el agua de la cebolla hará que primero se cueza. Podéis tapar la sartén para que se cueza antes y así se deshaga más la cebolla, pero id removiendo para que se haga bien el pollo, se mezclen los sabores y no se pegue.
Cuando ya esté cogiendo color, echamos un chorro de vino blanco y dejamos que evapore bien.
Añadimos el caldo sin que cubra la carne y dejamos que hierva y rebaje.
La gracia de este plato es que la cebolla quede casi desecha y como caramelizada por el caldo.
Como veis en las fotos dejamos que el caldo rebaje bastante.
Podemos acompañarlo con un poco de arroz hervido e incluso mezclarlo!