Posted by Ithilien on 3 Nov, 2009 in
Off Topic |
1 comment
Como ya sabéis estoy en proceso de comprar una casa, y por tanto, estoy en proceso de decorar una casa.
Me estoy volviendo loca, en mi cabeza combino colores, texturas, formas, estilos…
Tenemos la oportunidad de decorar de nuevo nuestras vidas, algo que me encanta, y que será para muchos años.
Quiero algo actual, de diseño, pero sin sacrificar la comodidad.
Entrar al comedor, a la cocina y decir, que guapo! pero que la sensacion del día a día sea hogareña, acogedora, …
Ahora mismo estamos centrados en el comedor.
Vamos a aprovechar los muebles que están nuevos y son muy chulos, ya tengo medio decididos los colores y ya hemos dado la paga y señal del sofá!
Pongo una foto:

Siguiendo lo que decía, este sofá tiene un diseño muy actual, minimalista, pero ultra cómodo.
La verdad es que ha sido un poco una odisea… íbamos por una tienda y decíamos “ése, ése, que pasada!” corríamos a sentarnos y cuándo nos tirábamos en él… (silencio), te quedabas clavado.
Los que eran cómodos o eran muy feos, o eran pequeños, o no eran de piel (mi marido se empeñó que lo quería de piel), o no estaban en el color que queríamos…
Este sofá dará mucha sensación de luminosidad al salón y me permitirá jugar mucho con los colores.
Ya enseñaré una foto de como queda!
BSO del Post: En mi lado del Sofá – La Oreja de Van Gogh (SPOTIFY)
Posted by Ithilien on 3 Nov, 2009 in
Off Topic |
1 comment
El Piso
Vivimos en una planta baja chulísima, pertenece a los bajos de un gran caserón de piedra de más de 50 años.
Es un apartamento de dos habitaciones, con gran zona comunitaria y jardín propio. Los techos son altísimos, con vuelta catalana, alguna que otra arcada y está totalmente restaurado.
Hace tres años que vivimos, lo restauramos al máximo, añadiendo parquet, baño nuevo, aire acondicionado, y muchos extras.
Sin embargo tiene 50 m2 y sabemos que un día u otro deberemos irnos de allí. Además con todos los trastos que se pueden llegar a acumular en tan solo tres años… ya se nos esta quedando pequeña.
Así que aunque no nos querríamos ir, siempre hemos estado abiertos a alguna oportunidad de venta o de compra.
La Casa
Hace aproximadamente algo más de un año vimos una casita entre Girona y Quart.
Quart es un pueblecito dormitorio a tres minutos de Girona, súper comunicado, y con un buen colegio, guardería y en fin de todo, centro médico, peluquerías, estanco, farmacia, …
Nos ilusionamos con esa casita adosada; era de segunda mano aunque reformada, tenía un pequeño garaje y un pequeño jardín delante de la cocina.
Pero pedían mucho. Coincidía en el comienzo de la caída de la burbuja immobiliaria. Los bancos ya no daban dinero pero todavía estaba todo carísimo. Al final los vendedores se echaron atrás.
Y suerte que no la compramos, al cabo de unos meses, por esa misma zona, vimos que estaban construyendo una nueva promoción de casas adosadas: cuatro plantas incluyendo el garaje, patio enfrente del comedor, patio en el porche que da a la cocina, Golfas! donde hacer mi estudio, terraza solarium, habitación suite con vestidor, un montón de baños y un garaje enooooorme.
Era la casa de nuestros sueños (o del mío). Como siempre digo, a esa casa sólo le faltaba un perro y un todoterreno aparcado delante. (todo se andará)
El promotor nos la enseñó que todavía la estaban acabando de construir.
Pero claro, teníamos que vender el piso, y eso ya era más complicado, pues todo empezaba a ir de mal en peor.
Así que desde ese momento la llamamos “nuestra casa”, de vez en cuando pasábamos por allí, yo ya la tenía decorada en mi cabeza, y solíamos decir que esa casa debía ser para nosotros.
Sin embargo no movimos un dedo por vender nuesro piso…
Poco a poco vimos como se iban vendiendo todas, pero muy lentamente, pues aunque el precio era muy atractivo, la cosa estaba muy mal.
De vez en cuando, en los siguientes meses el promotor nos llamaba y nos decía que bajaba el precio, nuestra respuesta era: si nos vendes nuestra casa te compramos la tuya.
Así fueron pasando los meses, de vez en cuando me sorprendía soñando con ella. Y me dolía mucho pasar por allí, pues sabía que me iba a costar mucho acceder el día de mañana a una casa así, que terminaría pagando lo mismo por un piso, y mucho más encontrar otra cosa que me gustase igual.
La Oportunidad
Al cabo de un año, este verano, estaba en medio del mar, en una barca con unos amigos y me llama mi madre, la cobertura era malísima:
- Ruth! Lláma a tu primo, que está intentando localizarte. Se ha compr — do, casa — Quart, y — Ana otra.
Increíble!
Los llamé y cuando volvimos a Gerona fuimos a ver las casas.
Era una nueva promoción que habían hecho el mismo promotor, al lado de “nuestra casa”, diferentes por fuera, pero prácticamente idénticas por dentro.
Resulta que estaban a un precio súper atractivo y por el boca a oreja, en cuestión de un par de semanas, se habían vendido 18 de las 20 casas disponibles.
Un mes de locura immobiliaria en media de la gran devacle.
Total que mi primo había dado la paga y señal de una y mi prima de la otra de en frente.
Nos animaron a que nos mirásemos una de las que quedaban.
No sé que se despertó en nuestro interior, algo hizo clic, y al día siguiente que tenia vacaciones fui a seis immobiliarias y puse a la venta nuestro piso.
Sabíamos que era una oportunidad única, de tener una casa como la de nuestros sueños (la de nuestros sueños era la otra), en la zona que queríamos… si no nos salía esta, no tendríamos una oportunidad igual.
Estaba clarísimo, teníamos que vender el piso antes de comprar la otra casa, teníamos que hablar con el promotor de cuanto tiempo nos guardaba la casa en caso de dar paga y señal para poder vender nuestro piso, y teníamos que mirar los bancos para ver si nos darían el dinero y que necesitábamos.
Mis primos estaban ilusionadísimos con que nosotros también comprasemos una, y curiosamente también viven ahí, en otra promoción del mismo pueblo, dos primos de mi marido con sus mujeres, uno de ellos ya más amigo que primo.
No podía ser que esto se nos escapase.
Fueron dos semanas caóticas!
La primera semana tuvimos dos visitas diarias, a todo el mundo le gustaba, y pensamos que venderíamos rápido y a buen precio… a la semana que viene ya no vino nadie, se termió la locura, y aunque a todos les gustaba, nadie la compraba.
Empezamos a ver que no podríamos… y que los precios habían bajado mucho, y los incovenientes de nuestros piso, sabíamos lo que iba a costar venderlo.
Entre todos esos nervios, hablábamos con los bancos, con el promotor, pedíamos la cédula de habitabilidad, etc.
Jugaba en nuestra contra el tiempo, debíamos vender antes de que comprar. El promotor nos exigía una paga y señal muy alta, pero si no vendíamos podíamos perderla,…
El Destino
A veces el destino es caprichoso.
En uno de esos días de hacer números, mirar cuánto beneficio podíamos sacar, lo que íbamos a reinvertir, etc. me llama mi primo, y me comenta que hay una de las casas que a nosotros nos gustaba, la única que queda por habitar, que la compró un conocido y amigo de la família (que también conocemos un poco) como inversión y la revendía. Ya habíamos llamado hacía tiempo y pedía mucho, por eso la habíamos descartado. Pero todavía no la había revendido y la había dejado al mismo precio que las que mis primos estaban a punto de co mprar.
Increíble, ahora teníamos la opción de las dos, una de ellas “nuestra casa”.
Como decía son prácticamente iguales por dentro, una tiene más patio, la otra tiene más garaje, los acabados son idénticos. Y aunque me gustaban las dos, una era “nuestra casa”. Curiosamente el destino había hecho que después de un año soñando con ella, tuviésemos la oportunidad de conseguirla. No podía obviar eso, tal vez si no reparaba en ese detalle, tal vez si “desafiaba al destino”, perdería esta y la otra.
Además hablamos con vendedor, al ser un particular el que mediaba entre nosotros y el promotor, fue más flexible en el trato. Podíamos subrogar la hipoteca del promotor, lo que también aportaba ventajas.
La Firma
De todo esto hace un mes.
A sido un mes difícil, caótico, con nervios, dudas, miedos,
Hemos gastado libretas haciendo números, hemos divagado imaginándonos en la casa.
Hemos peleado por vender el piso y comprar la casa.
Ayer dimos una paga y señal fuerte y nos dierons las llaves.
El comprador nos tiene que decir qué día hacemos la operación, que yo calculo la próxima semana.
Esto ya se acaba. Falta muy poco para decir, NUESTRA CASA, sin comillas.